El trastorno por atracón. Más frecuente de lo que se cree.
El trastorno por atracón es el TCA más prevalente, el que afecta a más personas y el más infradiagnosticado. Aquí explicamos qué es y cómo se diferencia de otras conductas relacionadas con la alimentación.
El trastorno por atracón
El trastorno por atracón se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta de grandes cantidades de comida en un período corto de tiempo, con una sensación de pérdida de control durante el episodio. A diferencia de la bulimia nerviosa, no hay conductas compensatorias después del atracón.
Los episodios van acompañados de malestar emocional significativo: culpa, vergüenza o asco hacia uno mismo. No son simplemente comer más de la cuenta de forma ocasional.
Comer en exceso de forma puntual —en una celebración, un día de estrés— no es un trastorno por atracón. El diagnóstico requiere que los episodios sean recurrentes y que causen un malestar significativo en la persona.
Cómo se manifiesta
El trastorno por atracón no siempre se relaciona con el peso corporal. Personas de todos los tamaños pueden padecerlo. Lo que lo define es el patrón de conducta y el malestar asociado, no la apariencia física.
- Episodios recurrentes de ingesta de grandes cantidades de comida, más rápida de lo normal
- Sensación de falta de control durante el episodio
- Comer hasta sentirse incómodamente lleno o llena, o incluso sin tener hambre
- Comer solo o sola por vergüenza de lo que se está comiendo
- Sentirse muy mal consigo mismo después del episodio
- El comportamiento ocurre al menos una vez por semana durante tres meses o más
Si lo que describes tiene que ver con tu experiencia, no estás sola o solo. Y sí existe tratamiento que funciona.
Qué lo caracteriza y qué puede provocar
Rasgos principales
- Puede aparecer después de un periodo de restricción alimentaria o de control rígido
- La cantidad de alimentos ingerida es superior a la que la mayoría consumiría en un periodo similar
- Los alimentos utilizados suelen ser de fácil consumo y alto aporte calórico
- Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses
- En ocasiones se realizan a escondidas o en soledad por sentimientos de vergüenza
- El atracón puede ser una forma de calmar sentimientos que no se saben gestionar de otra manera, aunque tras él pueden volver la angustia, la vergüenza y la culpa
Posibles consecuencias
- Puede asociarse a obesidad, con consecuencias cardiovasculares, diabetes, hipertensión y apnea
- Problemas gastrointestinales
- Desregulación de las señales de hambre y saciedad
- Aislamiento y pérdida de relaciones sociales
- Sentimientos de baja autoestima y de falta de autocontrol
- Autopercepción de ser una persona sin fuerza de voluntad
Cómo se trata
El tratamiento del trastorno por atracón combina psicoterapia —especialmente la terapia cognitivo-conductual y la terapia dialéctico-conductual— con orientación nutricional y, en algunos casos, apoyo farmacológico. El objetivo no es la pérdida de peso, sino la normalización de la relación con la comida y la gestión emocional.
En ADANER podemos orientarte sobre los recursos disponibles y ofrecerte un espacio de acompañamiento mientras atraviesas el proceso.