Anorexia nerviosa: una autoexigencia que agota.
Qué es, a quién afecta, cómo se trata… aquí encontrarás información clara y sin sensacionalismo. Detrás de la anorexia suele haber un miedo intenso a perder el control y una exigencia constante hacia una misma. Sin culpabilizar y sin dar nada por perdido: la recuperación es posible y se puede pedir ayuda en cualquier momento del proceso.
La anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por una restricción significativa de la ingesta de alimentos, un miedo intenso al aumento de peso y una alteración de la percepción del propio cuerpo.
No es una elección, ni una cuestión de vanidad. Es una enfermedad mental grave, con base biológica, psicológica y social, que requiere tratamiento especializado.
La anorexia nerviosa tiene una de las tasas de mortalidad más altas entre los trastornos mentales.
La detección y el tratamiento temprano son fundamentales para mejorar el pronóstico.
Cómo se manifiesta
La anorexia no tiene un aspecto uniforme. Las personas que la padecen pueden tener pesos muy distintos. Lo que sí comparten es una relación muy difícil con la alimentación, el cuerpo y la imagen.
- Restricción progresiva de la ingesta de alimentos
- Preocupación intensa y persistente por el peso, la silueta y la alimentación
- Distorsión de la imagen corporal: verse con exceso de peso aunque no lo haya
- Rituales relacionados con la comida: cortar los alimentos en trozos pequeños, comer en un orden específico, evitar ciertos alimentos
- Negación de la enfermedad o minimización de su gravedad
- Aislamiento social progresivo, especialmente en situaciones relacionadas con la comida
Si reconoces estas características en ti o en alguien cercano, contactar con un profesional de salud mental especializado en TCA es el primer paso. No hace falta esperar a "estar peor".
Qué la caracteriza y qué puede provocar
Rasgos principales
- Obsesión por mantener una extrema delgadez y negación de la misma
- Obsesión por las calorías y rechazo a ciertos alimentos
- Hiperactividad
- Miedo al rechazo por parte de los demás
- Falta de autoestima y asertividad
- Fuerte ambivalencia (dependencia-aislamiento) en las relaciones personales
- Hipersensibilidad
- Rigidez mental, perfeccionismo y necesidad de control
- Sintomatología depresiva
- Inhibición sexual
Posibles consecuencias físicas
- Pérdida de peso, en ocasiones disimulada por ropas muy holgadas
- Trastorno de la imagen corporal
- Irritabilidad y trastorno del sueño
- Sequedad en la piel, frialdad en manos y pies, caída del cabello
- Pérdida de la menstruación
- Alteraciones cardiacas
- Osteoporosis
Cómo se trata
El tratamiento de la anorexia nerviosa es multidisciplinar e incluye atención médica (para las complicaciones físicas), psicológica (terapia individual y, con frecuencia, familiar) y nutricional. En la mayoría de los casos, el tratamiento se realiza de forma ambulatoria.
En situaciones de mayor riesgo médico, puede ser necesaria la hospitalización parcial o completa. En cualquier caso, el proceso de recuperación es largo y requiere apoyo continuado. Las asociaciones como ADANER complementan el tratamiento clínico con grupos de apoyo y acompañamiento.